viernes, 4 de mayo de 2012

FanFic Accidentalmente (YUGIOH- S&J) Cap 7


Capitulo 7 Felicidad

La vida me ha mostrado muchas caras, desde el momento en que perdí a mis padres, toda esas tantas veces que creía perder a mi hermano, el momento de la llegada a la mansión y hasta el conocer a unos maravillosos amigos, que a pesar de que mi testarudo hermano no aceptaba muy bien y viceversa, nos daban apoyo cuando lo necesitábamos. He visto muchas cosas pasar, muchas cosas que cambian, cosas malas, cosas buenas, cosas increíbles, muertes, sonrisas, lagrimas… en fin, de todo, pero hay una cosa que nunca ha cambiado en toda mi vida y eso es, la mano que sostiene a la mía, la que viene de la persona que me protege a pesar de que salga herida, de la persona que me sonríe a pesar de que no haya razones para sonreír, que nunca me ha dejado atrás y que no importa los valores o el orgullo tan grande que posee, sería capaz de dejarlo en el suelo con tal de mantenerme a salvo…

Mi querido hermano mayor.

 Él es mi todo, es mi razón de vivir y, lo digo literalmente, gracias a él es que vivo; él es mi mundo, donde deseo vivir por siempre, no quiero salir jamás de su vida, no quiero sepárame nunca de esa mano que siempre ha estado para mí; no quiero.

Siempre lo he sabido, yo amo a mi hermano; amo al Seto que me protegía de los niños que me pegaban en el orfanato, amo al que me procuro como si fuera un padre y una madre, amo al que nunca dejó que nos separan y rechazó hogar tras hogar, al que se reveló en contra Gozaburo, al que se volvió frío y estudioso a costa de su propia felicidad y para guardar la mía, al que me leía cuentos por la noche, al que se desvela trabajando, al que me pregunta todos los días por la escuela, al que me abraza, al que se hiere el orgullo y corre a rescatarme, al sarcástico, al preocupado, al sonriente, al enojado, al frustrado, al que confía en mi…

Así es, a pesar de que a la gente no le guste, yo amo todas sus facetas, absolutamente todas y pensé que estaba bien…

Hace unos meses todo cambió, súbitamente estaba melancólico; en la compañía había mucho tiempo libre, la eficiencia de mi hermano y la que le exigía a las personas con las que trabajaba le habían rendido muchos frutos y ahora todo estaba en stand by, muchos estaban felices por ello, solo había que monitorear y procurar que las cosas fueran tal como se planeaban, los empleados salían temprano y por consiguiente su presidente también. Para mí fue felicidad, claro que para Seto también, pero le dio tiempo de pensar mucho acerca de nuestras propias vidas, por primera vez tuvo que ver la perspectiva de su vida desde el sitió de un joven de 18 años al cuidado de alguien más, ya no era el adolescente que luchaba contra todos los que lo atacaban, por primera vez la adversidad le dio una oportunidad para ver las cartas sobre la mesa, y cada vez que yo no estaba distrayéndolo o jugando con él su mirada se distanciaba, estaba viendo al futuro.

Fue entonces que comenzó a salir… pasaba el día conmigo, y en cuanto iba a dormir se iba, me preocupé por esa actitud y así que una de esas veces, lo seguí. Vi como entraba a un restaurante, saludaba a una señorita, coqueteaban un rato en la mesa y no más de cuarenta minutos después ambos se retiraban hacia un hotel, no creía lo que veía, por eso subí hasta la puerta de la habitación en la que entraron… y los oí…

Escuchar el sonido del sexo me dio escalofríos, era verdad, estaba pasando, mi hermano estaba del otro lado de la puerta entregándose al placer carnal con una persona que ni siquiera conocía. Me dolió. Lloré tanto antes de poder salir de ahí, y aun más cuando estuve en casa, mis emociones se revolvieron por completo, sentía un profundo odió por la mujer y dolor de traición hacia mi hermano, pero ¿Por qué “traición”? él solo estaba cumpliendo una actividad biológica común entre seres humanos, una práctica que es innegable, sucede, y tiene que suceder, pero ¿porque se sentía tan mal en el corazón?

Estuve horas, días y semanas pensando en ello; el sexo, mi hermano, esa mujer, la traición y el odio… ¿Por qué estaban mesclados, porque me sentía arder cuando lo veía salir, porque la pregunta “a dónde vas” salía con desdén de mis labios?

A veces me hubiera gustado no encontrar la respuesta que me llegó una tarde, era la primera vez que sea alistaba a esa horas, como si tuviera una cita con alguien, lo cual era demasiado obvio. Me molestaba el hecho de que no me dijera nada, solo me decía que tenía que “salir” y sería por un momento, no mentía, pero si omitía. Harto de la situación decidí que debía enfrentarlo preguntarle el porqué de pronto “salía”, por qué no me decía a donde y con quien, todo, reclamarle hasta que me dijera la verdad completa; con esto en mente, entre a su habitación, furioso, con un nudo en la garganta, pero decidido, me abrí paso y escuché que estaba en el baño, así que presuroso llegué a la puerta que estaba entre abierta… el no me escuchó, siguió con lo que estaba haciendo, recogiendo su ropa del suelo y acomodando las cosas que había usado, pero se encontraba solo en ropa interior, ajustada…

Podíamos ser lo más cercanos en el mundo, y no niego que antes solía bañarme con él, pero desde que llegamos a la mansión Kaiba nunca tuvimos la oportunidad de antaño para divertirnos en la bañera, es decir, hacía años que no veía de esa forma a mi hermano, semi desnudo, y eso me pasmó. No podía moverme o despegar mi vista de él mientras caminaba dentro del baño, cada bien formado musculo se dejaba ver, la cicatriz en su espalda que se había ganado años antes en un accidente cuando apenas empezaba a conducir su motocicleta lo hacía lucir muy sexy y los bóxer ajustados de color azul marino no dejaban mucho a la imaginación. Decir que tragué saliva es poco para describir lo que sentía en ese momento, mi cerebro estaba nublado completamente y mi corazón estaba acelerado a mil por hora y pensé en cómo sería… el pensamiento exacto que cruzó todos mis sentidos, haciéndome estremecer de pies a cabeza fue “como será hacerlo con mi hermano”, las palabras justas que se dibujaron en mi mente fueron esas, pero imágenes de como sus dulces y gentiles manos recorriéndome la piel, su boca llenadme de caricias diminutas y su cuerpo justo sobre el mío, me invadieron…

Un golpe de un objeto que se le cayó a Seto de las manos me despertó de mi trance, y me encontré a mi mismo pensando esas cosas sobre la persona que más me quería, con mi corazón a mil por hora y la parte inferior de mi cuerpo excitada por lo anterior…

Mi primera reacción fue correr de ahí, salir a toda costa, me encerré en mi habitación y comencé a llorar. Miedo. Confusión. Incredulidad. Excitación. Mis sentimientos estaban alrededor de esas cuatro emociones. Me negué cientos de veces lo que ocurrió, a verlo a la cara durante dos días y a dejar de llorar. Me llevaron al médico donde me diagnostico depresión, le dijo que era normal por mi pubertad, que era hormonal, y si que lo era…

Tarde meses en convencerme a mí mismo de la realidad, no solo amaba a mi hermano por ser eso precisamente, sino que lo amaba por ser un hombre de cual me enamore perdidamente. Si, no había duda, tuve sesiones con el psicólogo que me ayudaron a darme cuenta de ello, no le confesé nunca nadie sobre esto que sentía, sobre los celos que me daba verlo irse a una cita con alguien y el deseo que tenía de ir y meterme entre sus brazos. Me castigaba a mi mismo por pensar en incluso besarlo, pero sin embargo no podía evitar sentirme feliz por su preocupación y por sus constantes abrazos, sus mimos y su atención.

Muchas noches y sin poder evitarlo sueño con que viene a mí y terminamos consumando nuestro amor prohibido, que no nos importa el mundo como siempre, y que me dice que no me dejará nunca, pero son solo eso, sueños; el sigue en la búsqueda de alguien a quien amar, lo he comprendido, sólo me quiere como a un hermano, y antes sus ojos, aunque siempre seré lo más importante, no voy a ser nada más, no le cabe esa idea ni en la mente ni en el corazón…

Hace poco mi amigo Joey me descubrió en un ataque de deseo que me dio al verle sin camisa, me sentí vulnerable y sucio, que él precisamente fuera quien me viera me dolió casi tanto como creo que me pasaría si Seto me descubriera, siempre ha sido bueno conmigo, me adora como a su hermano menor, vi como ante sus ojos eso fue como una Armagedón de emociones, quizá no se dio cuenta pero intentó protegerme de mi mismo abrazándome fuerte, cada vez que yo le confesaba como me sentía el volteaba hacia los lados buscando a alguien o algo que me pudiera estar obligando a decir lo que decía, alguna respuesta… al final nos calmamos lo mejor que pudimos y fuimos a cenar. Estuvo perdido en sus pensamientos durante toda la cena, pero nunca me rechazó de ningún modo, le hice prometer que no le diría a nadie, él aceptó.

Desde ese momento ha cambiado, lo siento algo extraño, es como si sintiera culpa… pero fuera de eso, me puso muy feliz que me escuchara mis preocupaciones y que se interesara en ellas como propias, pero sobre todo lo que puso más feliz de todo es que no me rechazara… se que si un día mi hermano me llega a descubrir y decide sacarme de su vida partiéndome totalmente el corazón, tendré sus brazos para ir y llorar…

Casi a la par que esto me ocurrió, noté otro cambio en mi hermano; un día que no se fue de casa, andaba muy pensativo y de vez en cuando reía, como si hubiera algo que no pudiera creer…- y ese día, se volvieron dos y tres, pero luego comenzaron los mensajes, constantemente buscaba su móvil, y otras veces el mandaba por voluntad propia un mensaje que después era respondido casi al instante, y así comenzaba, pero particularmente antes de dormir mandaba siempre un mensaje, como de “buenas noches”, aunque no obtuviera respuesta o aunque antes no estuviera hablando vía mensaje con “esa persona”, algo en mi interior lo supo… el corazón de mi hermano estaba siendo removido por ese alguien y ni el mismo se había dado cuenta de ello…

Era totalmente inconsciente de que ahora soltaba más sonrisas que antes, de que procuraba mucho a “esta persona” hasta el punto de dormir hasta altas horas de la noche hablándole por teléfono y de faltar un domingo al trabajo para después no llegar a casa, estaba tan sumido en esta relación que ni siquiera hacia un buen trabajo para ocultar todas estas cosas, descubrí que simplemente era espontáneo, algo que en su vida había podido hacer… lo único que protegía al cien por ciento era la identidad de este alguien, mande a seguirlo una vez y perdieron su rastro de inmediato, es más, estuve tentado a conocer a ésta persona con la que está siendo tan cuidadoso, pero me dije ¿de qué servirá conocerla ahora? ¿Odiarla? ¿de qué me servirá hacer un berrinche a mi hermano y decirle que no la quiero al lado nuestro?
Toda la vida mi hermano ha sacrificado su felicidad por mí, para que yo esté bien, y ahora que hay un ser humano en este mundo que puede regresarle estas sonrisas que creía perdidas en la memoria de nuestra infancia, no puedo arrancársela, más bien no tengo el derecho de quitársela. Lo amo, y como tal, yo solo quiero y buscó su felicidad por lo tanto no hay otra salida, tengo que dejarlo ir… dejarlo que sea feliz con esta persona que ama y sonreír cuando por fin lo entienda y la traiga a casa para conocerme… y es lo que haré, no importa quién sea el dueño de su corazón, lo aprobaré y protegeré este amor por el propio que le tengo a mi hermano.

- “¿Cómo estás?”- emerge una ventana en mi computadora con esa leyenda, tardo  en contestar y recibo otro mensaje- “eso es un no”- no es un no, pero no es un sí, esta persona y yo nos conocimos hace mucho tiempo vía e-mail, gracias a un correo equivocado que me envió una vez; siempre escucha mis sentimientos, aunque no nos conozcamos en persona, es como un amigo.

- “no es un no, estoy bien, solo ando pensativo…”- he decidido dejar ir al amor de mi vida, no estoy feliz, pero comprendo lo que es mejor para los dos…

- “cuando andas pensativo mi queridísimo amigo, siempre andas mal”- en parte es cierto, casi siempre que hablo con él, termina siendo mi pañuelo de lagrimas, y pese a eso y nunca le he dicho exactamente que tengo, lo que él sabe es que tengo un amor imposible y que me hace sufrir.

- “… tu siempre adivinando…”- le diré que me he decidido a dejarlo ir- “¿recuerdas la frase: si amas a alguien, déjalo ir, si vuelve es porque siempre fue tuyo y si no es porque nunca lo fue…?”

- “si, la conozco… ¿pero hablas en serio?”- aquí es donde me muestra su apoyo y yo le digo que no tiene caso porque es imposible y él me dice que nada es imposible, le contesto con un “si tú supieras” y ahí termina nuestra platica porque nuca le he contado la verdad, ¿debería hacerlo? No quiero perderlo como amigo…

- “si, y no me digas que no me rinda… sabes lo que te responderé”- ¿acaso debería contarle? Joey no me rechazó, ¿pero él lo hará?

- “pero es que me siento mal porque pareciera que todo tu sufrimiento es en vano y me da coraje… me dan ganas de golpear a la persona que te gusta…”- es muy lindo de su parte, pero Seto no tiene la culpa de nada.

- “no tiene la culpa, el no sabe, ni nunca sabrá, es más, ni siquiera imagen que lo amo”

- “pues si vive contigo y no se ha dado cuanta es un completo idiota…”- no lo es, solo un inocente- “de verdad que no te comprendo Mokuba”- si, el patético de yo le dijo su verdadero nombre, y yo no sé el suyo, pero lo prefiero así, le digo “boy” ya que ese es su Nick name…

-“¿quieres comprenderme?”- me arriesgaré a perderlo como amigo… pero es mejor a siempre estar escuchadnos sus “no te rindas… si es a quien amas… no importa…” la verdad es que duelen mucho.

- “si, si quiero”- me imaginé que lo diría.

- “ ¿aunque tengas miedo de mi y no me quieras hablar jamás?”- es una posibilidad, este chico parece ser de mi edad o incluso más chico, pero según lo que me dijo es mayor que yo… seguro me está mintiendo para poder seguir abalando conmigo, pobrecillo, tal vez se lleve un susto después de esto, eso le servirá de lección.

- “¿Cuándo he tenido miedo de ti? Tengo la suficiente edad para entender lo que me vas a decir”- eso solo será cierto si has sido sincero con tu edad, lo cual es improbable por su mentalidad salida de un manga shojo.

- “¿la vez que te dije que nos conociéramos y me dijiste que no porque podría ser un viejo que quiere vender tus órganos en el mercado negro te dice algo?”-  estuvo bien que se negara, pero aun así pienso que es un ingenuo.

- “era precaución, no te tengo miedo! Además mis padres no me dejarían”- y de ahí saco que es un infantil…

- “está bien, pero de una vez te digo que si te parece demasiado, solo no me contestes, prefiero que me dejes de hablar a que me digas cosas que van a herirme, así que promételo”- aunque no nos conozcamos una palabra hiriente de él me va a destrozar…

- “lo prometo, pero creo que exageras”- que niño es… lo voy a extrañar…

- “lo prometido es deuda, acuérdate…”-   supongo que se dio cuenta de que estaba dándole muchas vueltas al asunto… es tiempo- “estoy enamorado de mi propio hermano”- tardé más en darle en enter que en escribir la frase, nunca había dicho esas palabras a nadie, Joey me sorprendió y por eso lo sabía, él era el primero que lo veía así directamente. Los siguientes minutos fueron un martirio para mi, el no contestó, por lo menos había cumplido su promesa de no insultarme… tristemente cerré la ventana y me dispuse a irme a tomar aire, pero la ventana emergió de nuevo…

-“¿porque él?”- decía; pero como voy a saberlo, ¿no se le ocurrió que yo no elegí este martirio? Si por mi fuera nuestra relación seguiría como antes, de hermanos cariñosos, de sentirme feliz viéndolo amar a alguien, de verlo salir de baño sin que se me agite el corazón…

- “como demonios quieres que lo sepa”- le dije, me dio coraje, pero no con él, si no conmigo, yo también me pregunte mil veces “¿porque él?” y no hubo respuesta…- “¿crees que no me lo he preguntado mil veces, que no se lo malo que es? ¿crees que no me duele saber que me ama pero de forma diferente, o que me tenga que convencer a mi mismo que está bien dejarlo se feliz cuando en realidad lo único que quiero es que se aleje de todos y que se quede solo conmigo, que me diga que me ama igual que yo y que nos olvidemos del mundo?”- sin querer me desquite con el de mis propias frustraciones…

- “lo siento, solo quería saber qué es lo que hizo él para que lo quisieras tanto”- siempre se quedó a mi lado y me protegió, siempre pensó antes en mi que en si mismo, hizo mucho más que ser mi hermano, fue el que se encargo de que no perdiera mis sonrisas- “… y no creo que este mal que no quieras dejarlo ir… es completamente normal, si quieres dejar que sea feliz con alguien y fingir que todo está bien hazlo, pero no te obligues a sentirte que está bien, si te enojas o sientes que la persona esa no llena tus expectativas, si la odias, o si simplemente la envidias, dímelo, yo se la verdad y te apoyaré”- para cuando terminé de leer estaba llorando a mares, eso precisamente era lo que quería, necesitaba a alguien que me dijera que no estaba equivocado, que mi amor no es mi culpa y que ahora que sucedió debo ser fuerte…

- “gracias”- escribí, era lo único que se me ocurrió para decirle.

- “pero te adviento que aunque sea tu hermano, aun me cae mal por lo que te hace”- a pesar de las lagrimas, solté la carcajada, esa era su parte niña, tal vez si es mayor, pero no deja de ser un infantil, supongo que eso es lo que más me gusta de él.

- “jajajja nunca cambias… debo irme, mi hermano llegará en cualquier momento y debo secarme las lagrimas que me hiciste derramar ”- si me ve llorando seguro me lleva de nuevo corriendo al médico.

- “¿yo?”- si tu, quien más remedo de payaso- “yo no te he hecho nada para que llores”- era de felicidad tontito… parece que para el llorar a fuerzas es algo malo, creo que nunca le ha tocado estar tan feliz que se ponga como niñita y le broten las lagrimas.

- “es porque me hiciste recordar cosas feas xD”- sigue viviendo en tu pequeña mundito, tengo mi orgullo de hombre y no me hará decirle que fue por él y por lo que dijo que me puse así.

- “:P tu solito fuiste el que empezó… bueno te dejo para que borres la evidencia… y…”- ¿y qué cosa? Es muy extraño que dude y no ponga completas sus frases- “ojala que al ogro de tu hermano le caiga algo en el dedo chiquito del pie y le duela mucho hasta al punto de caer y pegarse en la cara contra el piso… xp”- dijo como  le niño malcriado que siempre será.

- “!oye!”- no es que me importe mucho, hoy estoy contento con el…

- “¿qué?...adiós, te veo luego”- me despedí también  después de eso, cerré mi computadora y como dije, me prepare para que mi hermano me pudiera ver de nuevo, ensaye mi mejor sonrisa, pues esta era la primera vez que lo encararía con el pensamiento de que lo dejaría amar, con el pensamiento de que no es MIO, compartimos sangre y es todo lo que compartiremos, abrazos y no besos, en resumen, cariño no amor.

Baje las escaleras, pues prácticamente le tengo los pasos contados, desde que sale de la automática puerta de la corporación hasta que llega a los últimos peldaños de las escalinatas del recibidor de la mansión, lo segundos que pasan son automáticos en mi mente, como en una cuenta regresiva, y justo cuando el empleado deja a la vista el todo el umbral por donde él entra, yo estoy listo siempre para saltar a sus brazos.

- ¡hermano!- exclamo, que sutil es el dolor que se apodera de mi cuando digo eso, pero a la vez una felicidad de antaño, ser yo es como ser una mujer en pleno periodo, nunca sabes lo que se siente realmente hasta que una emoción gana, y la que casi siempre gana es la felicidad, porque él me devuelve el abrazo con cariño como si no nos hubiéramos visto en mucho tiempo; pero esta vez, es diferente, lo sé, hoy debo sellar para siempre lo que hay en mi corazón y dejar ir al hombre que me abraza para aceptar por siempre al hermano, solo como tal, entonces es que me gana la tristeza… ¿tanto me duele solo tener a esta parte de mi hermano conmigo? ¿Es que no entiendo que es esa parte de él quien siempre me sostuvo la mano?

Este hombre no me ama… me quiere.

Me cuesta entenderlo… como es que ese niño se convirtió en este hombre que me rodea con sus brazos… y entonces lo veo; no puedo separar al hombre de ese niño, ambos son mi hermano, a ambos los quiero de una sola manera, porque entre un millón de posibilidades que existen me tuve que enamorar de él… pero para mí no es difícil de ver ahora, es lógico pensando en todo lo que hemos pasado… entonces, aunque lo deje ir, aunque quiera su felicidad y a pesar de que decidí no interferir, está bien si lo sigo amando porque no lo puedo evitar, no puedo dejar de sentir por el lo que me ha llevado años sentir, comprender y aceptar…

Es por eso, que me seguiré enojando, lo seguiré celando, me seguiré entrometiendo y continuaré con mi posición de protegerlo a él ahora, pues estoy decidido a no mentirme a mi mismo… creo que como dijo boy… puedo fingir que lo hago, pero no puedo fingir que no siento nada… creo que solo hasta este día he aceptado mis verdaderos sentimientos por él…

- Mokuba…- escuche decirme en tono cuidadoso- ¿estás llorando?- debe haber sentido mis lagrimas mojar su ropa, porque pese a todo no he hecho ningún puchero o señal de estar triste, de nuevo esa sensación de alegría y tristeza mezclada me llena- ¿te sucede algo?- ahora ya estaba preocupado.

- es solo que me preocupe porque no llegaste ayer, me siento feliz de verte…- no es de todo mentira, pero me imagine que estaba “ocupado”. Me sonrió después de eso y me apretó un poquito más contra si…

- nunca cambiaras…- dijo en una sonrisa… y la verdad es que yo si he cambiado… solo que no lo sabes hermano… incluso hace unas horas antes  no era como en este instante, donde me doy cuenta de que a pesar de todo probablemente aun puedo ser feliz…

Continuara…




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