viernes, 4 de mayo de 2012

FanFic Accidentalmente (YUGIOH- S&J) Cap 8


Capitulo 8        Todo por un beso


Si yo pensé alguna vez que lo más loco del mundo sería estar emparejado con mi enemigo y que no podía haber otra cosa que lo superara, estaba muy equivocado…

Ahora ya conozco bien la frase “el límite es el cielo”, y si que tiene kilómetros y kilómetros que recorrer; Joey Wheeler ha pasado de ser el hombre más jodido por la suerte de la existencia al hombre más avergonzado de sí mismo y más jodido por la suerte de la existencia, y ¿Por qué? Pues, por dos simples cosas: la primera es porque gracias al sexto sentido que yo pensé que mi padre no había desarrollado nunca debido al alcohol que siempre reside en sus venas, el descubrió mi pequeño secreto de que soy el hombre que está saliendo con el joven más rico de toda la ciudad; la segunda… bueno, esa es la más complicada, y más embarazosa de explicar…

Se estarán preguntado “Joey ¿Cómo fue que tu padre lo descubrió? Igual que lo hicieron mis amigos antes, pues les diré algo, no, Kaiba no fue un estúpido y le reveló algo, y no, yo tampoco me delate, todo fue llevado perfectamente a cabo y el plan parecía no tener fallas, pero como ya lo dije, todo fue gracias al sexto sentido de mi progenitor…

**flash back**

Por más que insistí y trate de persuadir a Seto no pude; me di cuenta de que hacerle cambiar de opinión es más difícil que ganarle una partida de duelo de monstruos a yugi cuando éste tiene el destino del mundo sobre sus hombros, así que sin éxito de mi parte ambos fuimos a mi casa donde al llegar mi padre me esperaba con una cara de gánster vengativo que realmente me hizo dudar de que fuera ése mi dulce hogar. Kaiba se bajó conmigo al instante que llegamos y eso solo me puso más nervioso. Ya, enserio ¿Qué se traía entre manos? Caminaba de lo más normal, como si no viniera conmigo después de no aparecer por una noche entera en mi casa, y lo más importante, ¡como si no me hubiera besado hasta el cansancio! ¡Qué ricachón tan cínico y engreído! Yo no me atrevería a mostrarle la cara al padre de alguien a quien acabo de besar (de esa manera tan… agotadora) y que viene dejando a las seis y media de la mañana así tan tranquilo y despejado… ¡ja! Cínico maldito con quien me enrede… mendigo ricachón desmoralizado e insensato… desvergonzado, impúdico, insolente, mañoso, descarado, desfachatado sinvergüenza y atrevido… y… y necesito un diccionario par agregar más adjetivos para su actitud…

- buenos días señor…- infeliz y todavía le habla así tan hipócritamente y cortes…

- ¿y tu quien eres?- esa es la parte de los Wheeler a la que no le importa ser cortes cuando está enfadado.

- mi nombre es Seto, soy amigo de su hijo- bueno, por lo menos ya no dijo la parte de “novio de su hijo”- tengo que disculparme con usted por no traer a su hijo de vuelta- eso es cursi, pero tiene la total atención de mi padre, creo que puedo huir en lo que platican- lo lleve a un fiesta anoche, pero creo que nos excedimos…- les juro que la imagen de Kaiba rascando su cabeza como un chico normal cuando es regañado nunca la podré sacar de mis más asombrosos recuerdos del 2011-.. Bebimos mucho y no nos dimos cuenta ni cuando acabó la fiesta… era en mi casa, no se preocupe, despertamos hoy en la mañana y no vimos hasta esa hora nuestros teléfonos…

- ya veo…- aflojó su expresión diabólica y cruzo los brazos- …aun así no te escaparás del castigo Joseph Wheeler…- eso no lo discuto, pero con que mi cuello este a salvo me siento satisfecho- bueno jovencito, tienes que alistarte para ir a la escuela, tu amigo y tu todavía pueden llegar temprano debido a este vehículo- dijo señalando el lujoso ejemplar que estaba estacionado.

- iré a cambiarme de prisa- me dirigí a mi castaño e inteligentísimo novio el cual no solo me había salvado una vez de un camino oscuro si no que también de la muerte segura- espérame aquí…- el me asintió y yo y mi padre fuimos dentro de la casa donde yo como alma que llevaba el diablo empecé a tomar mis cosas, aunque la explicación me había protegido de un fallecimiento seguro, no podría de una sermón de los largos… sin embargo, ocurrió algo inesperado.

- que buen chico es ese “Seto”- mencionó de la forma más tranquila que le había oído nunca, imaginen el miedo que mi espina dorsal manifestó con un escalofrío que la recorrió entera.

- si… lo es- alcance a responderle, de veras que si me supiera el ave maría al revés lo hubiera recitado al derecho y de vuelta en ese momento porque ese tono de mi padre solo podía significar “la calma antes de la tormenta”.

- me pregunto… ¿desde cuándo eres migo de Seto Kaiba?- de ahí puede darme cuenta de algo… no se había tragado completamente la historia y también que sabía perfectamente quien era el que estaba fuera de nuestra casa- además tengo curiosidad… ¿desde cuando los amigos vienen a disculparse con los padres? Si yo fuera tu amigo y me pasara lo que a ustedes, ¿sabes lo que haría?...

- no papá… -intente no parecer muy aterrorizado-.. Pero ya lo dijiste, es muy educado…

- lo que yo haría…- me ignoro- sería dejarte por tu cuenta y que te las arreglaras con el regaño, te invitaría una almuerzo para quedar a mano contigo y que no te enfadaras por ello… pero este muchacho… vino…- justo al terminar eso que dijo como pude me vestí en menos de dos segundo y tome mi mochila ya lista.

- estas siendo un paranoico con esto padre, hablamos después- en eso corrí a la entrada prácticamente, pero me detuvo su voz.

- ¿crees que nací ayer jovencito?- no lo creo, ¡estoy seguro! Esas arrugas y esa barba no son características de un sano bebe rosadito acabado de llegar, se rodo los ojos probablemente dándose cuenta de mis pensamientos por la forma en que lo miraba- a mi parecer este chico te trató como su novia con este gesto… pero tampoco es solo por eso que me di cuenta de sus mentiras… se cuando te pones nervioso y como tratas a tus amigos, y a él no lo trataste nada igual…- ahora resulta… pues hay una lógica explicación para todo esto querido padre: la razón número uno, es porque no es mi amigo… ¡es mi jodido ex enemigo que ahora resulta que me gusta de una manera tan antinatural que perdí la noción del tiempo, el espacio y todo lo que es racional! Porque aparte de lo que paso anoche (y cabe mencionar ¡que no me arrepiento!... bueno, estuvo de más decirlo…), fui tan estúpido de olvidar por completo que ¡ESTO NO DEBE ESTAR PASANDO!

- jajaja te lo estas imaginando padre, me voy- esa fue la risa más falsa que he hecho en mi vida, y si mi padre aun tenía dudas, el idiota de mi se lo confesó con esta actitud, salí literalmente corriendo y me sui al auto- ¡vámonos!- y como si fuéramos dos fugitivos aplasté el acelerador con la adrenalina corrompiendo mis sentidos.

- ¿Qué sucedió?- me dijo Kaiba justo después de que se despegara de su asiento- si no te importa me gustaría llegar de una sola pieza a mi destino…- dijo para cortar el ambiente de terror que había en mi interior, obedecí y baje mi velocidad.

- mi… mi… mi… mi padre lo sabe…- en ningún momento lo vi a la cara, pero escuché su suspiro, seguro rodó los ojos, pero en vez de no sé, apoyarme con mi desastre emocional se puso a reírse, ¡demonios! De cuando acá las cosas malas le parecían graciosas! De veras que a veces no sé si sentirme feliz por verlo cambiado y verlo reír o si prefiero patearle el trasero y dejar que Tristan termine con lo que empezó y ayudarle en la labor…


***


En la escuela las cosas no fueron mejores y no lo digo solo por el interrogatorio que mis amigos me amenazaron con hacerme en el receso, sin no por aquella otra cosa avergonzante que me sucedió. Como llegamos justo a la hora nadie hizo ningún comentario acerca de nuestra llegada juntos, pero mis amigos estaban con una cara de susto que ya me imaginaba que tipo de cosas estaban pensando de mi y de mi novio. Yo decidí que debía calmarme, de nada serviría preocuparme por ello, no podía hacer nada en ese momento y cuando les explicara todo iba a quedar aclarado y los malentendidos también, así que opté por despejar mi mente de cualquier asunto que tuviera que ver con mi noche fuera de casa, pero las clases si que eran aburridas…

Volteé afuera a través de la ventana, pero pronto me encontré sin nada más que ver, así que decidí buscar otro objeto de distracción, y a quien me encontré fue a mi siempre aplicado novio siguiendo la clase, a pesar de que ya lo supiera todo; lo observé detenidamente, como nunca antes lo había hecho, de vez en cuando anotaba algo en su cuaderno y otra veces se recargaba en su mano y ponía su atención al frente, movimientos nada fuera de lo común, así que entonces me fije en su rasgos, sus ojos alargados y azules, su bonita piel de un tono moreno claro, parecía muy suave el tacto a simple vista e intenté recordarlo con mis manos, después viaje hasta sus labios, aunque pequeños hacían una acentuación especial a su varonil expresión desafiante y altanera. Me centré más de lo necesario en ellos porque empecé a sentirlo de nuevo, esa especie de hambre por estar junto a él, de sentir lo que el día anterior y apretar esos labios contra los míos por toda una noche; de pronto la mano que estaba antes proporcionándole un sustento para recargarse, se posicionó bajo la barbilla, pero el pulgar fue a parar sobre esa boca con la que hace unos minutos estaba soñando moviendo algo en mí que me hizo echar un suspiro; algunos alumnos a mi alrededor me miraron extrañados y yo de prisa y con la cara que me ardía de pena me centré en mi libro reprendiéndome mentalmente por esa extraña sensación que me había embargado…

¡Qué rayos me había pasado! Estaba pensando en besarlo, por un momento me importó un bledo en donde y con quienes estábamos, solo me dio el impulso de ir con él y propinarle tremendo, hambriento y sensual beso del cual no se iba a poder despegar en un buen rato ni aunque nos echaran agua. Pero gracias a ese suspiro de colegiala entré en razón…
Algo estaba pasando, yo… yo ¡quería otro beso de Kaiba! Y no solo eso, ¡quería uno apasionado y sensual! Este no soy yo, no puedo serlo, ¿cómo es que así de la nada sucedió? Ni siquiera estaba pensando en lo que pasó anoche, simplemente que al verle… algo dentro de mi… se prendió…

Esa no fue la única vez, por el resto del día con tan solo ver su espalda fue suficiente para caer en otro de esos lapsus, si veía su brazos deseaba estar entre ellos, si veía su cabello mis dedos querían removerlo y si miraba sus manos ansiaba que éstas estuvieran entre las mías. Unas ansias de estar a su lado me embargaron por completo, incluso mis ojos no deseaban perderlo de vista…

¿Será a caso que los besos causan adicción?

Esta desesperación solo se calmaba de una manera y esa era cuando furtivamente mi “pingüino” salía de entre esa mascara de indiferencia y me miraba con una leve sonrisa de medio lado, entonces mi ansia se transformaba al instante a calidez. Si no hubiera sido porque mis amigos tenían una plática pendiente conmigo en el receso hubiera sido capaz de seguir a Kaiba por toda la escuela y hacer caso de mis nuevos instintos besucones para asesinar por completo a mi orgullo y prácticamente saltar sobre él.

Di gracias de nuevo a todos los dioses por haberme brindado su amistad, pero al mismo tiempo recé porque la ocasión no se volver a repetir, ya que si me vuelven a arruinar otro momento como éste ¡les juro por Ra que van a rogar todos no haberme conocido nunca!

¡Whaaaaaa! ¡Pero que estoy diciendo!

Y ahí estaba de nuevo, mientras Kaiba no estaba era yo, el razonable Joey Wheeler de siempre, pero si la magnificencia del señor de los hielos estaba cerca otra era la historia… está bien, no iba anegarlo, me gustaba Kaiba y quería besarlo ¡pero nada más!

Tan solo habían pasado pocas horas desde el primer beso  y ya estaba como mujer en sus días, mis sentimientos estaban tan revueltos como en una licuadora, estaba enojado, feliz, avergonzado, ansioso, emocionado y asustado, todo al mismo tiempo, y mis amigos se habían dado cuenta…

- Joey, ¿qué paso anoche?, te estuvimos llamando- yugi fue el primero en hablar de todos, en ese momento no pude evitar el sonrojarme debido a todo lo que estaba pasando y al recordar lo pasado ese día. Todos se sonrojaron también y pusieron una cara de espantó, entonces Tristan se exaltó.

- ¡lo sabía! ¡Ese maldito bastardo infeliz!- y se levantó de donde estábamos- ¡me las va a pagar por haberte tocado una pelo ese desgraciado!

- ¡cálmate Tristan!- lo detuvo sabiamente Duke- es su novio, es perfectamente normal si lo hacen no es de tu incumbencia- entonces me di cuenta que debía parar este malentendido, yo solo había confirmado sus malinterpretaciones al no decir nada.

- ¡¿Qué tanto están diciendo par de idiotas?!- les pegué a ambos para que volvieran a sus asientos- ¡no es lo que están pensando! Verán ayer…- trague duro- lo que pasó fue que fuimos a la feria y después a su departamento a ver películas- el rostro de Tristan se fue enfureciendo- ¡ya dije que no paso nada de eso!- mi amigo resopló y todos lo demás quedaron expectante.

- y si no paso nada entonces que chiste tiene haberse quedado en su casa- dijo Duke- ¿que, acaso ninguno de ustedes pudo levantarla?- ¡pero qué estupideces dice este imbécil! Le di otro fuerte golpe en la cara ya que me hizo imaginarme aquellas cosas por las que aun no me preocupaba y no estaba preparado para preocuparme.

- ¡dije que no es nada de eso infeliz! Mejor cállate y escucha- nos calmamos y comencé de nuevo- estábamos viendo una película cuando Kaiba se comenzó a quedar dormido, entonces decidía despertarlo, pero él no quería, y pues nuestros rostros quedaron demasiado cerca…- al parecer no entendieron lo que quería decir, así que continúe- y nos dimos nuestro primer beso…

- …¿y?- dijo Yami… ¿Cómo que “y”? ¡Es mi primer beso con Kaiba! Que más quiere- ¿Qué más pasó? ¿Por qué no llegaste a casa?- al parecer todos pensaban igual que Yami porque asintieron a sus palabras.

- pues… nos besamos hasta que nos quedamos dormidos… y pues no escuché el celular- admití con algo de vergüenza. Duke fue el primero en reaccionar, dando una carcajada estruendosa, Tristan seguía molesto pero dio un suspiro como de alivio, por otro lado tea, Yami y Yugi parecían querer aguantarse la risa- ¿por… Porque se ríen?- estos desgraciados amigos que tengo, yo estoy tan preocupado por todo lo que me pasa y a ellos les parece de risa, insensibles…

- lo sentimos Joey, pero es que nosotros pensamos lo peor y resulta que no pasó nada- dijo yugi conteniendo la risa.

- ¡pobre Kaiba!… Joey se le quedó dormido en medio de la acción hahahaha- siguió Duke con su burla- lo compadezco hahaha ¡eres más difícil que una chica virgen Joey! Jajaja- y siguió burlándose el desgraciado.. ¡Como que más difícil que una chica virgen! No es cierto.. Solo soy… precavido…- tris, creo que tu y Kaiba van a tener que hacer un club, así se pueden dar consejos mutuamente…

- ¡cállate!- dijo Tristan sonrojado y comenzó a pegarle a Duke y a corretear alrededor nuestro, yami casi se ahoga con su propia risa, tea y yugi fueron los únicos que se controlaron.

- no te ofendas Joey, pero solo es un beso y no veo la razón para estar tan escandalizado- bueno eso es porque no saben todo lo que estuve pensando durante las clases esta mañana.

- Tea tiene razón ¿en serio es por eso que estas así amigo?- pues… ya que estamos en esta sección de vergüenzas, qué más da decirles lo demás…

- La verdad es que no es solo por eso- yugi pareció más precavido, tal vez pensó que se trataba algo sobre Mokuba- es que desde que paso eso ayer pues…- y aquí vamos… me apresuré a decirlo antes de que Duke y Tristan regresaran y comenzara otra sesión de burlas mucho peor, además, no estaba seguro de querer decirle abiertamente esto a tris ahora que se que le gusto…- no he dejado de pensar en ello, y cuando miro a Kaiba quiero besarlo de nuevo…- me sonroje completamente y al contrario de lo que pensaba mis tres amigos tenían una expresión enternecida, y tea sin poder evitarlo me abrazo como si fuera un peluche.

- ¡eso es tan lindo Joey!- dijo mientras me estrujaba como si fuera hecho de trapo.

- me asfixias tea- me libre de su agarre- ¡no es lindo! Es vergonzoso…

- Joey…- dijo yugi con su tono de padre- es normal que quieras hacer eso con la persona que te gusta, no debes avergonzarte de ello- después miró al ex faraón que le respondió con una sonrisa, tea mientras tanto seguía en su mundo donde yo era un peluche. La verdad es que las palabras de mi amigo me tranquilizan mucho, creo que si no estuviera conmigo todo hubiera sido más que un caos…


El día paso relativamente normal, es decir, no es que no me pasará de nuevo ese deseo incontenible de estar con mi novio, pero me sentía más tranquilo y feliz. Aproveché cada mirada que me dio y le devolví el gesto cada vez que pude, además cuando estábamos reunidos en grupo en la clase de deportes, procuraba estar cerca de él así de vez en cuando podíamos rozar nuestros hombros o incluso a tocar nuestras manos, era tonto y simple como decía Duke, pero me embriagaba una sensación de paz cuando podía hacerlo…

A la salida del colegio antes de irse pasó por un lado de mi y me acarició levemente la mano, mi boca se curveó inmediatamente en una sonrisa cálida, voltee hacia la puerta donde el ya estaba y éste me devolvió una sonrisa antes de desaparecer por la puerta… ¿sería acaso que me estaba gustando Kaiba un poco más? Si, en definitiva era un sí. La verdad es que con nadie con quien estuve antes me hizo sentir de esta forma, tan feliz por un roce y tan contrariado por un simple beso…

El resto de la tarde en mi trabajo deseaba hablar con él, intenté marcarle, pero no encontraba excusa para ello, e incluso borré como unas cien veces un mensaje de texto que quise mandarle, pero nunca me pareció apropiado. Mi jornada laboral termino, y ni yo le envié nada ni recibí nada de él en todo el día, me sentía un poco decepcionado por ello, ya que tenía la esperanza de que me enviara un mensaje y así poder contestarle algo. Salí rumbo a mi casa dando suspiros de cuando en cuando pero entonces una voz interrumpió mis cavilaciones…

- buen trabajo…- Kaiba estaba recargado en su motocicleta mirándome, con una de esas leves sonrisas… se me iluminó el día por completo, podría abrazarlo mientras estuviéramos sobre su vehículo, porque conociéndolo, seguro que me llevaría a casa.

- ¿Qué haces aquí?- le pregunte, la verdad que ni me importaba el porqué, pero solo pregunte por inercia mientras me acercaba tentadoramente a una distancia nada despreciable para un abrazo… de nuevo se sonrió y dio otro paso al frente dejándonos más cerca, si seguía así no lo iba a soportar, seguro que terminaría besándolo de nueva cuenta, así que intenté alejarme y subirme a la moto, pero sentí su brazo detenerme por la muñeca.

- no me seguiste en el receso…- dijo… ¿se refería a hoy? Si, fui hablar con mis amigos pero…¿cómo sabía que quería seguirlo?... Me quedé perplejo porque no sabía exactamente a qué se refería, pero me pregunté ¿acaso el quería que lo siguiera?- … y no puedo esperar a mañana…- me jaló hacía él y me abrazó… entonces,  ¿será que él y yo todo este tiempo sentimos lo mismo?  No puede ser… me sentí enrojecer…

- Kaiba… aquí nos pueden ver…- mi corazón no paraba de latir, pero las personas que ya se habían parado a vernos me estaban poniendo nervioso, aunque tampoco fue como si me hubiera soltado de abrazarlo…

- no importa…- pues si no importa que nos vean… pues que no importe…

Levante mi cabeza para buscar lo que deseaba, sus labios, y los encontré justamente también buscando los míos, e inevitablemente nos dejamos llevar por lo que siguió; justamente como el día anterior sentí desfallecer por aquel contacto y dejé que el cargara con todo mi peso colgándome de su cuello, y cuando paramos a respirar noté que los mirones se habían ido confundidos por aquel encuentro, me reí y contagie a mi compañero.

- vamos, te llevó- y me dirigió a si motocicleta. Antes de subir le propine otro beso esta vez totalmente dirigido por mi y durante todo el trayecto disfruté de abrazar su cálida espalda. Paramos a una casa de distancia de la mía y bajo un árbol, escondiéndonos en sus sombras y en las de la noche para proseguir con lo empezado en mi trabajo. Estuvimos cerca de una hora besándonos solamente, diciendo una que otra cosa sin mucha importancia hasta que llegó la hora de despedirnos- hasta mañana…- me dijo dejando ir mi mano más por la distancia que por realmente querer soltarla, yo caminaba hacia mi casa sin dejar de verlo ni un segundo.

- hasta mañana…- le dije, se puso el casco de vuelta y se despidió con la mano como siempre, encendió el motor y yo fui hacía mi casa, y al estar ya en la puerta el arrancó. Estoy seguro que una muy estúpida expresión de adolescente se me formó en la cara, asustando a mi padre quien seguro quería hablar lo de la mañana, pero corrí de ahí antes de que me arruinara el momento y le grite desde mi habitación- ¡mañana te lo diré lo prometo!- no le respondí ni una más de las preguntas que me hacía sobre la puerta, pues lo único que parecía entrar en mi era aire y todo aquello que dijera “Seto Kaiba”.

You got the wrong number…sorry… you got the wrong num…

A sabiendas de quien era inmediatamente abrí mi móvil encontrándome con lo que deseaba, un mensaje de mi ricachón y atractivo novio “Mañana no te escapes de mi… te veo en el receso. Buenas noches, Chu chu (no son de pingüino, pero son míos y es suficiente).” Estoy seguro que mi cara de baboso continuó mas y sin contenerme las ganas de gritar, presa de mi SAE, me puse la almohada en mi cara y con ella entre las manos comencé a dar vueltas por mi cama.

Era oficial, me había vuelto loco y todo por un beso…

Continuara…






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